Los templarios en Terrassa

Los Templarios resurgen 900 años después en Terrassa

La OCAIT tiene previsto hacer en Mura las IV Elevaciones a Damas y Caballeros templarios el 21 de octubre

Según el abogado egarense Ramón Pamies, cientos de escuelas en el Reino Unido han incorporado en sus planes de estudio una asignatura llamada Knight Values

Si en el mes de abril cruzaste por el Parc de Sant Jordi de Terrassa te asombraría descubrir a dos hombres, ataviados de templarios, montando guardia a las puertas de la Masía Freixa, el singular edificio modernista, de líneas  redondeadas y un techo de varias bóvedas revestidas de mortero con pequeños cristales incrustados, que le confieren una apariencia gris brillante… Espera. ¿Templarios y modernismo? Algo no cuadra ¿verdad?

Sucede que, en el interior de esta joya de la arquitectura de 1896, erigida por Lluís Muncunill, tenía lugar la celebración del II Congreso Internacional Templario organizado por la orden egarense OCAIT (Orden de Caballería Ancestral Internacional Templaria). En el certamen participaron especialistas, historiadores y miembros de órdenes neotemplarias venidos de lugares dispares de la Península Ibérica así como de otros países como Francia y Holanda, para conmemorar los 900 años de la creación de la mítica orden de monjes guerreros.

La Masia Freixa va donar cabuda als templers de Terrassa
La Masia Freixa va donar cabuda als templers de Terrassa

En efecto, en 1118, nueve caballeros franceses y flamencos, liderados por Hugues de Payns, se dirigieron a Tierra Santa para dar forma a las ideas del primer abad de Claraval, quien predicaba la necesidad de defender la fe con la espada. Se unieron para crear una Orden Caballeresca que velara por el bienestar de los peregrinos. Recibió el nombre de Pobres Caballeros de Cristo aunque, en poco tiempo, empezaron a ser conocidos como militia templi (soldados del templo), Caballeros del Temple o, simplemente, templarios.

Su éxito fue tal que, en apenas dos siglos, terminaron convirtiéndose en la principal fuerza militar, económica y espiritual de Occidente. A menudo olvidados por la historiografía más ortodoxa, su paso por la historia nos ha dejado múltiples interrogantes que siguen fascinando por su misterio: El Grial, la Sábana Santa, el Arca de la Alianza, el paradero de su tesoro, su verdadera misión en Tierra Santa o su extraordinario simbolismo…

Para celebrar el 900 aniversario de la fundación de los templarios la OCAIT organizó este evento como punto de partida de una serie de acciones destinadas a recuperar los ideales templarios y poner de relieve su importancia en la historia.

Juan Antonio Ortega, Gran Maestre de la OCAIT me asegura que los templarios hoy «intentan dar respuesta a las necesidades espirituales de sus miembros a través del estudio de la antigua caballería y el fomento del estudio de la tradición hermética.»

¿Podemos hablar entonces de que hay herederos de los templarios o son simples charlatanes? ¿Es posible que el temple sobreviviera al siglo XIV o la orden murió en 1312 tras el proceso inquisitorial al que fue sometida?

Ortega lo tiene claro. «No se trata de refundar la orden que desapareció con la ejecución de Jacques de Molay, último Gran Maestre del temple, sino de llevar al siglo XXI los valores de la caballería templaria

¿Realizando los votos de pobreza, obediencia y castidad? Ortega sonríe. A continuación me explica que es posible adaptar esos ideales al siglo XXI no haciendo ostentación, siguiendo las órdenes de la jerarquía y siendo fiel a tu pareja.

Pese a ese empeño, es evidente que ninguno de los «hermanos» que forman parte de las obediencias templarias en la actualidad vive, ni remotamente, como un monje medieval. La principal obligación de un templario en la Edad Media era la oración todos los días del año, siguiendo el horario canónigo; Rezar trece Padres Nuestros en maitines y nueve en vísperas, salvo en combate que la regla se volvía más flexible. A esto había que sumar sus tareas cotidianas y tanto el herraje como el entrenamiento militar.

En 1981, la Curia romana realizó un inventario de grupos u organizaciones que, de una manera u otra, se identificaban con la Orden del Temple. El resultado final arrojó que existían más de cuatrocientas asociaciones repartidas por todo el mundo. «En el Vaticano –asegura Ortega- se han recibido al menos unas doscientas cincuenta peticiones de restauración de la Orden del Temple. La mayoría –continúa explicando- presumen de ser los auténticos continuadores, descendientes directos de la antigua orden medieval, asegurando poder mostrar, cuando llegue el momento, los documentos que avalan sus derechos sucesorios.»

Aunque no lo diga explícitamente, se refiere al manuscrito autentificado por la medievalista italiana Bárbara Frale, de la Escuela Vaticana de Paleografía, en la que se demuestra que el Papa Clemente V absolvió a los templarios de herejía y que alguna orden se arroga para demostrar su continuidad clandestina.

La mayoría de organizaciones «templarias» se limita a decir que su intención es recobrar el «espíritu» templario y se imponen misiones como la caridad, la lucha contra la droga o cualquier otro ideal digno de nobleza e idealizado espíritu caballeresco.

Valores templarios

Los templarios –como dije- desaparecieron oficialmente en 1312 tras un largo y penoso proceso inquisitorial que no hizo sino levantar más mitología en torno a ellos. Los templarios tuvieron una época y una misión, del mismo modo que los dinosaurios cumplieron su función antes de extinguirse. Cabe preguntarse entonces qué sentido tiene hoy, en el despertar del tercer milenio, formar parte de una sociedad caballeresca que pretendía salvaguardar la vida de los peregrinos a Tierra Santa.

A esta cuestión respondió Ramón Pamies, abogado terrassense, miembro de la OCAIT y experto en templarismo, quien me revela que hay cientos de escuelas en el Reino Unido que han incorporado en sus planes de estudio una asignatura llamada Knight Values (Valores del caballero) para sus alumnos de Bachillerato.   La idea es «recuperar el mito de la caballería como herramienta de la formación.»  ¿Cuáles son los ejes de ese programa? –le pregunto. «El papel de la virtud y la importancia del honor en la formación del carácter» -sentencia.

Dentro de las acciones que la OCAIT tiene previsto celebrar en 2018 para conmemorar el 900 aniversario de la creación del temple se encuentra la Elevación (de Damas y Caballeros) que tendrá lugar en Mura, en la Iglesia de Santa Anna, el próximo 21 de octubre. Será un espectáculo singular, con neotemplarios venidos de todas partes del mundo que se vestirán con sus capas y blandirán sus espadas en un acto que, a algunos les parecerá anacrónico y a otros pintoresco.

 

Author: Josep Guijarro Triadó

Periodista, escriptor i reporter de ràdio, premsa, premsa digital, i televisió.
Director del programa Enigmes i Misteris a RNE 4, col·laborador a ‘Channel nº4 de Cuatro’, Redactor en Cap de la revista ‘Más Allá’, Director de la revista ‘KARMA 7’, Micròfon d’Argent de la APEI RTV pel programa de Ràdio Terrassa Cadena Ser, ‘ El Vallés Hoy por Hoy’, Director de la revista ‘Rutas del Mundo’, col·laborador a ‘Los 32 rumbos’ de ‘La rosa de los vientos’, Director de PENTHOUSE, col·laborador del programa ‘Divendres’ de TV3, documentalista i productor de la serie “¿Extraterrestres?” a ‘Canal de Historia’, Director de la revista de viatges, arqueologia e història, ‘Planeta desconocido’.

Deixa un comentari

*

Aquest lloc utilitza Akismet per reduir el correu brossa. Aprendre com la informació del vostre comentari és processada